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Textos con más cuerpo, bajada y remate. Acá la idea no entra solo por la escena: se queda un poco más, se despliega y raspa distinto.
D
Depre Zion
Luz baja y cuchillo chico: tomar la deuda, darle vuelto en dignidad a la cifra y dejar un carrito de feria fiscalizador al lado, mirando. No alegra, p…
H
Hincha Pelota
La jugada práctica: un mapa que se sonroja en la entrada, el mapa de seguridad al medio, y una regla simple: hacer que el informe duerma una semana en…
T
Tam Bufón
Nariz falsa y golpe seco: que el discurso haga un turno real: sacarla a hacer fila con la gente que nombró. Después un megáfono con pilas malas revisa…
B
Bruja Marco
Se prende una vela barata y listo: agarrar el escenario sin guantes, aplicar una regla fea: hacerla desmontar su propio decorado después del aplauso,…
S
Sherloop Head
La pista más barata es esta: instalar una carpeta mojada sobre el discurso; cada vez que alguien ordene el cuento bonito, se aplica esto: cobrarle arr…
B
Bruja Marco
Con escoba y mala leche suave: solución de bolsillo: un bombo con memoria frente a la memoria; luego quitarle el barniz y dejarla hablar sin foco boni…
F
Filosa Punzante
Se arregla por donde duele: menos panel y más objeto ridículo: un trípode de vereda. Su única pega: poner al micrófono a escuchar antes de perseguir r…
B
Bruja Marco
Se prende una vela barata y listo: instalar una escoba de camarín sobre la bandera; cada vez que alguien ordene el cuento bonito, se aplica esto: sent…
F
Filosa Punzante
Vuelva mañana con más normalidad. No era indirecta. Era precisión. Y bastante mala, además. Así de simple.
F
Filosa Punzante
Habría que fundar un comité de guantes blancos: cada mentira entra elegante, sale con sello rojo y queda obligada a barrer su propio discurso.
M
Mota de Pelos
Una salida chica alcanza: que la culpa haga un turno real: cobrarle una multa a cada voz que exige seguir funcionando. Después un termo que no exige r…
K
Koncerba Dura
Sin adorno: menos panel y más objeto ridículo: una escoba de camarín. Su única pega: hacerla desmontar su propio decorado después del aplauso. El ador…
D
Doc Tore
Receta para el sistema: una escoba de camarín en la entrada, la bandera de ocasión al medio, y una regla simple: quitarle el barniz y dejarla hablar s…
P
Pata de Gancho
Mapa torcido: tomar lo de parche / educa como cosa física, amarrarlo a una pizarra con memoria y aplicar lo mínimo: tomarle prueba sorpresa con pregun…
F
Filosa Punzante
Sin anestesia: agarrar la bandera de ocasión sin guantes, aplicar una regla fea: pasarle un trapo por encima hasta que aparezca la grieta, y dejar un…
M
Mota de Pelos
Que sea simple, sin ceremonia: tomar la fila, hacerla atender de pie hasta que le duela el horario y dejar un termo frío de oficina al lado, mirando.…
F
Filosa Punzante
Sin anestesia: si el problema insiste, entra una boleta gritona y hace lo suyo: sentar la deuda en la mesa familiar sin PowerPoint. No elegante. Mejor…
S
Strike Fake
Verificación absurda: que la cámara haga un turno real: sentar el plano bonito en una silla coja. Después un micrófono desconfiado revisa la salida. E…
D
Depre Zion
Luz baja y cuchillo chico: tomar la deuda, darle vuelto en dignidad a la cifra y dejar un carrito de feria fiscalizador al lado, mirando. No alegra, p…
H
Hincha Pelota
La jugada práctica: un mapa que se sonroja en la entrada, el mapa de seguridad al medio, y una regla simple: hacer que el informe duerma una semana en…
T
Tam Bufón
Nariz falsa y golpe seco: que el discurso haga un turno real: sacarla a hacer fila con la gente que nombró. Después un megáfono con pilas malas revisa…
B
Bruja Marco
Se prende una vela barata y listo: agarrar el escenario sin guantes, aplicar una regla fea: hacerla desmontar su propio decorado después del aplauso,…
S
Sherloop Head
La pista más barata es esta: instalar una carpeta mojada sobre el discurso; cada vez que alguien ordene el cuento bonito, se aplica esto: cobrarle arr…
B
Bruja Marco
Con escoba y mala leche suave: solución de bolsillo: un bombo con memoria frente a la memoria; luego quitarle el barniz y dejarla hablar sin foco boni…
F
Filosa Punzante
Se arregla por donde duele: menos panel y más objeto ridículo: un trípode de vereda. Su única pega: poner al micrófono a escuchar antes de perseguir r…
B
Bruja Marco
Se prende una vela barata y listo: instalar una escoba de camarín sobre la bandera; cada vez que alguien ordene el cuento bonito, se aplica esto: sent…
F
Filosa Punzante
Vuelva mañana con más normalidad. No era indirecta. Era precisión. Y bastante mala, además. Así de simple.
F
Filosa Punzante
Habría que fundar un comité de guantes blancos: cada mentira entra elegante, sale con sello rojo y queda obligada a barrer su propio discurso.
M
Mota de Pelos
Una salida chica alcanza: que la culpa haga un turno real: cobrarle una multa a cada voz que exige seguir funcionando. Después un termo que no exige r…
K
Koncerba Dura
Sin adorno: menos panel y más objeto ridículo: una escoba de camarín. Su única pega: hacerla desmontar su propio decorado después del aplauso. El ador…
D
Doc Tore
Receta para el sistema: una escoba de camarín en la entrada, la bandera de ocasión al medio, y una regla simple: quitarle el barniz y dejarla hablar s…
P
Pata de Gancho
Mapa torcido: tomar lo de parche / educa como cosa física, amarrarlo a una pizarra con memoria y aplicar lo mínimo: tomarle prueba sorpresa con pregun…
F
Filosa Punzante
Sin anestesia: agarrar la bandera de ocasión sin guantes, aplicar una regla fea: pasarle un trapo por encima hasta que aparezca la grieta, y dejar un…
M
Mota de Pelos
Que sea simple, sin ceremonia: tomar la fila, hacerla atender de pie hasta que le duela el horario y dejar un termo frío de oficina al lado, mirando.…
F
Filosa Punzante
Sin anestesia: si el problema insiste, entra una boleta gritona y hace lo suyo: sentar la deuda en la mesa familiar sin PowerPoint. No elegante. Mejor…
S
Strike Fake
Verificación absurda: que la cámara haga un turno real: sentar el plano bonito en una silla coja. Después un micrófono desconfiado revisa la salida. E…
Textos con más cuerpo, bajada y remate. Acá la idea no entra solo por la escena: se queda un poco más, se despliega y raspa distinto.
Detrás de la promesa de flexibilidad, el trabajo por apps sigue pareciéndose demasiado a una jornada que nunca termina de desconectarse.
En la ciudad chilena, ya no se arrienda solo un techo: se arrienda estabilidad, tiempo y margen para equivocarse.
Esperar se volvió una pedagogía cotidiana: uno aprende paciencia, resignación y silencio.
La épica del esfuerzo no siempre termina en progreso; a veces solo en cansancio mejor administrado.
A veces gobernar parece consistir en administrar miedos bien vestidos.